
Hace unos días cuando estaba posteando en La revolución de las costillas, renació en mi una rabia de esas que te dan sólo muy pocas veces y que va mezclada de un muy amargo sabor a impotencia. Obviamente no fue en contra de lo escrito por la dueña del blog, sino porque su contenido me hizo recordar el primer semestre del 2005.
La verdad es que no suelo enrabietarme tanto, mis dedos se llenaron de palabras y mi cabeza de palabrotas...de esas solo dignas de ser gritadas a los pacos cuando andan disfrazados de fuerzas espaciales...perdón especiales que, claro está, no reproduciré para evitar colapsos nerviosos y demases demostraciones de escándalo lingüístico (nunca faltan los tradicionales ojos que pretenden llevar el uso del lenguaje a las cinturas de la corrección y no de la adecuación, como debiera ser, caramba).
El asunto es que me molesta mucho todo lo que está ocurriendo con los créditos de los jóvenes que pretenden seguir estudios superiores y no precisamente porque esto me haya sorprendido, sino porque es algo que si se le hubiese tomado el peso a tiempo no tendría porque haber ocurrido.
No se puede llorar sobre la leche derramada, dicen por ahí; sin embargo, quiero reiterar lo que dije al comentar en el blog antes citado: el gobierno se hizo el weón, citando un chiste del coco, porque antes de hacer una cosa que realmente valiera la pena prefirió aprobar una rimbombante ley de educación superior que contó con todo el apoyo del parlamento, pero que los principales implicados no aprobaban. No hay que olvidar que el año pasado desde rectores (del consejo) hasta los padres (que son a fin de cuentas los que ponen la plata en la mayoría de los casos) se manifestaron en contra.
Fue todo un fenómeno el que ocurrió, en Conce al menos: los profes, los alumnos, los decanos, los leguleyos se juntaron y estudiaron el mentado proyecto, se armó toda una campaña informativa que fue contó con un amplio contingente de estudiantes que se subieron hasta en las micros para dar a conocer las fallas del proyecto... y no está demás decir que las manifestaciones fueron desde culturales, hasta las menos ortodoxas. Yo misma hice turnos en un par de tomas por ahí. Pero ahora, más de seis meses después me doy cuenta que todo el esfuerzo fue prácticamente en vano. El Señor ministro de educación del momento (que no voy mencionar) con todo el tiempo que la prensa le daba al aire, se encargó de bajarle el perfil a todas las acciones, modificó ante la ciudadanía la imagen y las verdaderas intenciones de quienes estaban luchando por lo que creían correcto y no por egoísmo como dijo el señor ministro. Muchos ni siquiera necesitábamos un nuevo crédito, muchos sin problemas de plata, a casi ninguno nos afectaba que hubiese un sistema nuevo: es eso egoísmo? o es pensar en el futuro? o es darse cuenta cómo todo se va volviendo empresa, negocio, mercado? o es ver que el estado se está desligando de la responsabilidad de la educación? porque claro está que no basta con fiscalizar, al menos no en Chile.
Pero eso ya es cosa del pasado, desde ese momento no creo en la prensa y en su poder de desinformar a la gente, de embolinarle la perdiz, de ser un mero juguete del poder político y económico (hay diferencia entre ellos en nuestro país?).
Otra cosa que me dio rabia al recordar ese momento de la historia, que jamás será contada como debiera ser, es la represión ejercida por parte de los carabineros.... y pensar que cuando yo era chica pensaba que eran unos súper héroes, únicos seres capaces de conducta a imitar y altura moral...patrañas!!!. Daba impotencia ver como una manifestación pacífica pasaba a ser un enfrentamiento con la fuerza pública y no precisamente porque aparecieran encapuchados con molos o porque se estuviesen efectuando destrozos en la calle o daño a alguna persona, sino que aparecía el famoso guanaco y se ponía a repartir agua a diestra y sinietra..... y al final en la tele los muy... decían que habíamos sido nosotros, el colmo!!!.

Quienes somos estudiantes de la única, grande y nuestra Universidad de Concepción vimos con dolor como nuestro campus se llenaba de carabineros hasta sociales, rompiéndose la tradición de que sólo podían llegar al foro. Un compañero de carrera fue procesado por maltrato de obra porque defendió de la paliza que le propinaba un paco a una de sus amigas. A decir verdad los carabineros son nobles mientras nos cuidan de los malos, pero cuando nos usan de chivos expiatorios de sus rabietas....son unos cerdos. No incluyo, claro está, aquellos que de verdad son súper héroes: los que cuidan el tránsito, los que ayudan a los niños perdidos y los que ayudan a cruzar la calle a las abuelitas.
Ahora que acabo de escribir esto me doy cuenta que estaba atorada con esas ideas y que tengo mucha pica acumulada con el gobierno y sus políticas truchas, con los pacos, pero con el que más picada estoy es con el ministro, que muy zorramente (en el sentido de astuto) dejó el ministerio, dejando que una pobre señora diera la cara por la gestión que a fin de cuentas hizo él, el muy cretino.
Gracias a todos los orishas a los que invoqué para que la nueva presidenta no le diera ningún ministerio.-
Comunico a quién lee y no postea que este comentario ha sido embrujado y si no deja su opinión sufrirá un dolor de cabeza de 10 diás seguidos y con mareo incluido.
La verdad es que no suelo enrabietarme tanto, mis dedos se llenaron de palabras y mi cabeza de palabrotas...de esas solo dignas de ser gritadas a los pacos cuando andan disfrazados de fuerzas espaciales...perdón especiales que, claro está, no reproduciré para evitar colapsos nerviosos y demases demostraciones de escándalo lingüístico (nunca faltan los tradicionales ojos que pretenden llevar el uso del lenguaje a las cinturas de la corrección y no de la adecuación, como debiera ser, caramba).
El asunto es que me molesta mucho todo lo que está ocurriendo con los créditos de los jóvenes que pretenden seguir estudios superiores y no precisamente porque esto me haya sorprendido, sino porque es algo que si se le hubiese tomado el peso a tiempo no tendría porque haber ocurrido.
No se puede llorar sobre la leche derramada, dicen por ahí; sin embargo, quiero reiterar lo que dije al comentar en el blog antes citado: el gobierno se hizo el weón, citando un chiste del coco, porque antes de hacer una cosa que realmente valiera la pena prefirió aprobar una rimbombante ley de educación superior que contó con todo el apoyo del parlamento, pero que los principales implicados no aprobaban. No hay que olvidar que el año pasado desde rectores (del consejo) hasta los padres (que son a fin de cuentas los que ponen la plata en la mayoría de los casos) se manifestaron en contra.
Fue todo un fenómeno el que ocurrió, en Conce al menos: los profes, los alumnos, los decanos, los leguleyos se juntaron y estudiaron el mentado proyecto, se armó toda una campaña informativa que fue contó con un amplio contingente de estudiantes que se subieron hasta en las micros para dar a conocer las fallas del proyecto... y no está demás decir que las manifestaciones fueron desde culturales, hasta las menos ortodoxas. Yo misma hice turnos en un par de tomas por ahí. Pero ahora, más de seis meses después me doy cuenta que todo el esfuerzo fue prácticamente en vano. El Señor ministro de educación del momento (que no voy mencionar) con todo el tiempo que la prensa le daba al aire, se encargó de bajarle el perfil a todas las acciones, modificó ante la ciudadanía la imagen y las verdaderas intenciones de quienes estaban luchando por lo que creían correcto y no por egoísmo como dijo el señor ministro. Muchos ni siquiera necesitábamos un nuevo crédito, muchos sin problemas de plata, a casi ninguno nos afectaba que hubiese un sistema nuevo: es eso egoísmo? o es pensar en el futuro? o es darse cuenta cómo todo se va volviendo empresa, negocio, mercado? o es ver que el estado se está desligando de la responsabilidad de la educación? porque claro está que no basta con fiscalizar, al menos no en Chile.
Pero eso ya es cosa del pasado, desde ese momento no creo en la prensa y en su poder de desinformar a la gente, de embolinarle la perdiz, de ser un mero juguete del poder político y económico (hay diferencia entre ellos en nuestro país?).
Otra cosa que me dio rabia al recordar ese momento de la historia, que jamás será contada como debiera ser, es la represión ejercida por parte de los carabineros.... y pensar que cuando yo era chica pensaba que eran unos súper héroes, únicos seres capaces de conducta a imitar y altura moral...patrañas!!!. Daba impotencia ver como una manifestación pacífica pasaba a ser un enfrentamiento con la fuerza pública y no precisamente porque aparecieran encapuchados con molos o porque se estuviesen efectuando destrozos en la calle o daño a alguna persona, sino que aparecía el famoso guanaco y se ponía a repartir agua a diestra y sinietra..... y al final en la tele los muy... decían que habíamos sido nosotros, el colmo!!!.

Quienes somos estudiantes de la única, grande y nuestra Universidad de Concepción vimos con dolor como nuestro campus se llenaba de carabineros hasta sociales, rompiéndose la tradición de que sólo podían llegar al foro. Un compañero de carrera fue procesado por maltrato de obra porque defendió de la paliza que le propinaba un paco a una de sus amigas. A decir verdad los carabineros son nobles mientras nos cuidan de los malos, pero cuando nos usan de chivos expiatorios de sus rabietas....son unos cerdos. No incluyo, claro está, aquellos que de verdad son súper héroes: los que cuidan el tránsito, los que ayudan a los niños perdidos y los que ayudan a cruzar la calle a las abuelitas.
Ahora que acabo de escribir esto me doy cuenta que estaba atorada con esas ideas y que tengo mucha pica acumulada con el gobierno y sus políticas truchas, con los pacos, pero con el que más picada estoy es con el ministro, que muy zorramente (en el sentido de astuto) dejó el ministerio, dejando que una pobre señora diera la cara por la gestión que a fin de cuentas hizo él, el muy cretino.
Gracias a todos los orishas a los que invoqué para que la nueva presidenta no le diera ningún ministerio.-
Comunico a quién lee y no postea que este comentario ha sido embrujado y si no deja su opinión sufrirá un dolor de cabeza de 10 diás seguidos y con mareo incluido.